LONITIDO  
  USER  
PASS






El Otro Yo
Por Ariel Hernández

El cuarteto argentino El Otro Yo ha roto los parámetros de lo que una banda independiente suele ser. Lleva más de una década haciendo su música cargada de energía, ritmos y coros pegajosos. Entre el punk rabioso y los melódicos coros, los argentinos han sabido ganarse su público natal y abrirse paso fuera de su país, llegando a México, Estados Unidos y otros países.

No sólo se destaca como banda, sino que, además trabaja su sello disquero llamado Besótico Records, ayudando a otras bandas a lanzar producciones. Una banda digna de admirar; que, a través de los años, con mucho trabajo, ha sabido superarse sola, desarrollándose y madurando de cada trabajo y experiencia que recibe. Su clave es: espontaneidad, experiencia y, sobre todo, unidad.

Con las canciones “No me importa morir”, “Inmaduro”, “Calles”, y “Alegría” cautivaron al público puertorriqueño; haciendo que nuevamente apunten a Argentina como fuente del rock.


El Otro Yo son:
Cristian Aldana: guitarra, voz, composiciones
María Fernanda Aldana: bajo, voz, composiciones, guitarra
Ezequiel Araujo: “samplers”, máquinas
Ray Fajardo: batería

¿Cómo se encuentra Argentina, para ustedes, en éste momento?

El Otro Yo: Luego de décadas y décadas de corrupción, mentiras, robos, abuso de poder, enfrentamientos, promesas sin cumplir, etc. parecería haber una intención por parte de los gobernantes de pensar coherentemente: eso ya es un logro. Socialmente, en la comunidad hay un interés más activo por contribuir al cambio, dejando de ser observadores, para convertirnos en protagonistas. Nunca en la historia de El Otro Yo los problemas que aquejan a la mayoría de los argentinos permanecieron ajenos a nosotros. Somos muy conscientes de la importancia de tener los ojos bien abiertos y estar atentos a lo que políticamente se hace, y a las decisiones que toman nuestros gobernantes, ya sean de índole cultural, económico, social, etc. Esto posiblemente es, porque aprendimos a participar, opinar desde muy chicos en democracia. También, quizás, porque ninguno de nosotros venimos de una familia acomodada o de nivel social alto, y la forma de lograr nuestras metas fue contando con nosotros mismos, y utilizando la creatividad para poder salir adelante sin recursos. Por eso el grupo responde también a un compromiso personal con lo que hacemos, y sólo depender de nosotros para que se realice, autogestionar todas nuestras actividades, aprendiendo de nuestros errores y limitaciones. Siempre fue la consigna sumada a la búsqueda y libertad creativa, poniéndole el hombro y dirigiendo a nuestro propio destino. En este ámbito de cooperativismo y amistad, vivimos y hacemos música dentro de la realidad que nos toca vivir, muy dura de por sí. La mayor parte de nuestra historia como país tiene como protagonistas a la corrupción, la represión, el exilio, el terrorismo de estado, el desempleo, la indigencia, la inseguridad, etc., si bien hoy hay una pequeña luz de esperanza, o parecería ser que los que están teniendo la responsabilidad de gobernar quieren una Argentina mejor y más justa o que ya no queda nada por vender o robar del patrimonio del estado o al mismo pueblo. En Argentina, nuestro país, que quede claro: tenemos fe y lo amamos con todo nuestro corazón, no lo cambiaríamos por ningún espejismo que nos quieran vender de país perfecto y lleno de oportunidades que algunos nos quieren meter en la cabeza hoy. Vemos que las nuevas generaciones cada vez vienen más sensibles, intuitivas e inteligentes, con menos prejuicios, menos vicios. Sabemos que está sucediendo algo realmente importante, no sólo a nivel nacional ni mundial, sino universal, y en eso confiamos. Quizás todos tengamos la necesidad interiormente de volver a los valores perdidos.

Con “Colmena” (su última producción) noté un cierto cambio a la hora de escribir. Canciones más profundas, menos cínicas y más serias, podría decir. Cuéntame un poco, ¿qué pasó con El Otro Yo entre “Abrecaminos” (penúltima producción) y “Colmena” que haya producido éste cambio? o por lo contrario, ¿no sienten cambio ustedes mismos?

El Otro Yo: A la hora de componer o grabar un disco no nos proponemos ni tratamos de darle un determinado contexto o estilo a las canciones; dejamos que naturalmente surjan y ellas tomen la dirección en el momento que están siendo compuestas. No hacemos conciente la idea de tratar de sacar temas de uno u otro tipo, o género, dejamos que se manifiesten y surja su personalidad. Esto nos ha ayudado, a través de los años, a que todas nuestras canciones estén empapadas de espontaneidad. Siempre hay una intención de investigar, y sorprendernos. Trabajar de esta manera, nos permite inspeccionar estados que se mantienen ocultos en la vida cotidiana y canalizarlos a través de la música. Esta sensación de libertad compositiva nos permite exorcizar todo lo que nos pasa, lo mejor y peor de nosotros mismos. Nuestro lado idiota, sensible, inteligente, aburrido, solitario, positivo, humano, animal, etc. En este marco, cada disco representa fielmente el momento por el cual pasa cada uno de sus integrantes, y el grupo como un solo individuo, y se convierte ese puñado de canciones en una radiografía mental y corporal del momento que estábamos viviendo, con su marcada personalidad y ánimo, con su propio mensaje, con su propia historia.

Con respecto a los cambios, siento eso en cada disco de El Otro Yo, cada uno tiene algo único e intransferible. Por ahí, desde afuera, “Abrecaminos” significó un vuelco hacia un lugar más que inesperado y simple para la mayoría, nosotros lo vivimos como algo nuevo y enriquecedor. “Colmena” encierra tres años de experiencias tanto nuevas y positivas como tristes e insondables. Fueron años de pérdidas muy difíciles y de hermosos y felices momentos. Alguna de estas vivencias de esos tres años está ahí y se cuenta a sí misma. Fue concebido en un clima ambivalente.




¿Cómo cambia la química cuando María o Eze, toman la guitarra?

El Otro Yo: Más que la química, cambia la formación. Utilizamos la posibilidad que tenemos de tocar todos, o casi todos, los instrumentos para experimentar, buscando nuevos matices y texturas de acuerdo al estilo que cada uno tiene como intérprete de ese instrumento, y a la necesidad que plantea la canción misma. Obviamente que este tipo de cambios propone una variación, pero no tan extrema, gracias a que Cristian y yo permanecemos en nuestros lugares manteniendo cierta estabilidad musical.

Nosotros hemos experimentado desde el disco triple (“Esencia”), donde Cristian programó baterías y tocó bajo, donde María tocó guitarras, pianos, etc., y yo toqué guitarras, teclados, y canté. La dinámica de trabajo fue más fluida e ilimitada; cada uno un poco más allá de los límites convencionales de composición que teníamos hasta el momento. Lo importante es dar al máximo desde el lugar que lo sintamos en beneficio de llevar lo más lejos posible la canción.

Dirigida a Cristian: ¿Utilizaste otra guitarra para grabar “Colmena”, que para grabar su pasado disco, “Abrecaminos”?

Cristian: Casi siempre para los discos pedimos todo tipo de equipos y guitarras, algunos míos, amplificadores Marshalls, Fender y Mesa Boogie, y otros que pido prestados. Me gusta contar con muchos timbres y texturas sonoras, mis guitarras son una Gibson Les Paul, una ESP, una Fernández y una Fender Stratocaster, una acústica de 12 cuerdas, y otra de 6 Yamaha. Las uso durante todo el disco, nunca cuento con alguna fija.

¿Qué “pedalera” (efectos) estás usando para tocar en vivo?

Cristian: Mi “set” es un sintetizador modular de “rack”, un “delay” de “rack” controlado por una “pedalera” midi, y una distorsión San Samp.

Para María: Me enteré de la compra del bajo Fender Presision, un bajo que querías utilizar hace mucho, ¿cómo te va con este aparato?

Maria: Es un bajo que soñaba desde hace mucho tiempo tener, por su calidez y su peso. Es un instrumento muy noble; el mío fue fabricado alrededor del año 1978, me permite tener otra opción aparte del Musicman. Encontré que con la batería de Ray, que tiene la característica de sonar profunda y potente en la mayoría de los temas, logramos una mixtura muy compacta y homogénea.

María: ¿Cómo te va con las pinturas y las exposiciones?

Maria: Bien, hace poco expuse mis nuevos cuadros en una importante galería de capital federal llamada Sonoridad Amarilla. Sigo desarrollando con énfasis esta rama del arte, como también la literatura.

¿El Otro Yo tiene pensado lanzar un segundo compilado por separado como el disco triple “Esencia” ahora que está Eze?, o ¿Ezequiel tiene pensado lanzar un disco solista?

Ray: No hay más que ganas de un segundo disco triple. “Esencia”, que lo editamos en 1996, fue una experiencia para los tres inolvidable y muy enriquecedora, en parte al disco “Abrecaminos” llegó el resultado de lo que habíamos echo en el triple, donde cada uno compuso, fue intérprete y productor de sus propias canciones. Obviamente, si se da un segundo proyecto de esta índole sería cuádruplo, si todos terminan su material a tiempo y quieren editarlo en conjunto. Todos estamos grabando y componiendo cosas en solitario. En mi caso, como el de María, ya tenemos un disco solista editado; “Entresueños”, de Maria; y “Hobbie”, grabado en el año 2001, por mi parte. También sacamos un libro, cada uno, editado por nuestro sello Besótico Records. El libro “Entresueños”, de María, está acompañado por el disco del mismo nombre; y “El Mar Alado”, de mi propia autoría, posteriores estos a “Esencia”. Si las coordenadas se dan, quizás sorprendamos con algo de este tipo o preparemos alguna otra sorpresa para festejar los 15 años de El Otro Yo... sino, con paciencia irán saliendo los proyectos que cada uno tiene individualmente, en los cuales también están trabajando Cristian y Eze.

Con lo difícil que es ser banda independiente en estos tiempos, ¿han logrado vivir dependiendo únicamente de la música, o practican otros oficios?

El Otro Yo: Creo que, por conversaciones con otros músicos de rock independiente, siempre fue difícil dedicarse a esta actividad en nuestro país. Y sin apoyo de una compañía, surgir y ganarse un lugar fue muy difícil, pero no imposible. Por muchas cuestiones, tanto culturales como económicas. Hoy, gracias a Dios, logramos sobrevivir; tenemos para comer, un techo (todavía no propio), y con que vestirnos sin demasiada preocupación. Ninguno de nosotros tiene auto; usamos la bicicleta, el tren o colectivo que usan los demás mortales para ir de un sitio a otro, siempre reinvertimos en la banda equipándonos de la mejor manera y dando “shows” más completos. La idea de la independencia o autogestión de El Otro Yo viene gestándose desde 1988-89 aproximadamente, cuando se grabaron en una “deck” de dos canales las primeras maquetas o demos, apostando por las inquietudes. Años después, la llamada mundialmente calidad “low-fi” de hacer las primeras producciones, los “Hijos de Alien”, primera producción oficial de la banda, que salió en 1992 en cassette. Con el tiempo, el sacrificio dio sus primeros frutos. En 1994 se grabó el primer disco oficial del grupo, titulado “Traka-Traka”, y así fueron viniendo los siguientes hasta “Colmena”. Hoy, y desde hace unos años, vivimos de la música.

Dentro del grupo cada uno tiene actividades diferentes y responsabilidades diferentes. Muchas veces, como en ésta, respondo o hago las notas que sean necesarias mientras Cristian trabaja en el sello Besótico Records organizando y gestionando nuestra parte discográfica y le dedica tiempo a la composición central de la banda, Ezequiel reparando algún equipo en la sala o trabajando en la producción artística del grupo y, por último, María, diseñando alguna escenografía o las carátulas de los discos, aparte, obviamente, de no dejar de ejercer el trabajo de composición para el grupo.

Cuéntenme sobre su pasada gira fuera de América del Sur.

El Otro Yo: Fuimos en el año 2001 a México y Estados Unidos a presentar “Abrecaminos”. Estuvimos casi dos meses en el marco de una gira llamada “Interminable”, que también nos llevó a girar un mes por el interior de nuestro país, Chile y Uruguay. Todo el tiempo hay propuestas para Europa y el resto de Latinoamérica, pero ya aprendimos a esperar a que sea el momento adecuado.




Luego de la gira de presentación de su último, “Colmena”, ¿cuál es la prioridad en cada una de sus vidas?

Ray: Para mí es la música, como para el resto de mis compañeros; y, a través de ella, ser sinceros con nosotros y los demás, ayudar a quien lo necesite, decir lo que sentimos y pensamos, darnos la posibilidad de equivocarnos y aprender, tratar de ser mejores seres humanos. La prioridad constante, es vivir aceptándonos y aceptando a los demás como son, tocar con El Otro Yo y contagiar muchas ganas de vivir, ganas de divertirse, de hacer que nuestra música sea compañía, sirva para dar ánimo. La prioridad es vivir, no rendirse ante las imposibilidades, ir para adelante, con lo que todo eso conlleva. Creo que en este punto todos mis compañeros estamos de acuerdo.

¿Qué ha pasado con su sello Besótico Records?

Cristian: Continúa editando los discos de El Otro Yo. Hemos editado material de otras bandas, en su mayoría propuestas muy genuinas y necesitadas de una oportunidad o espacio para darse a conocer.

¿Piensan trabajar algún disco nuevo el año que viene o lanzar algún disco especial?

Estamos componiendo material para el próximo disco. Hay bastantes canciones, aunque siguen saliendo más y más. Seguramente en febrero nos tomemos un tiempo para grabar el disco nuevo. Lo que sucede es que recién últimamente pudimos retomar la regularidad de los ensayos, ya que en el 2001 y 2002 y principios de 2003 estuvimos más tiempo de gira que componiendo. Empezamos a sacar nuevas canciones en las pruebas de sonido, en los hoteles o hacer ensayos cada uno con su guitarra acústica. Nos propusimos, hace unos meses, a respetar los días de ensayo y darle a las canciones el tiempo de desarrollo y maduración que necesiten para estar listas. Queremos acortar, de esta manera, la distancia que hay entre disco y disco y que el material sea escuchado casi al mismo tiempo en que fue compuesto; es decir, con esa naturalidad.

¿Qué bandas están escuchando cada uno de ustedes en estos días?

Ray: Yo, por mi lado, me gusta mucho The Mars Volta, y clásicos como David Bowie, Velvet Underground, Zappa, Tom Waits, Iggy Pop, The Ramones, The Pixies, etc.

María está escuchando Debussy, The Strokes, Bjork, Dover, Sonic Youth.

Cristian: White Stripes, Atari Teenege Riot, Turbo Negro, Pavement, Dead Kennedys, y siempre muchas bandas clásicas de rock, como the Who, Stooges, Black Sabbath. Y, por último Eze, más música electrónica y pop tipo Suede, Kraftwerk, Orb, T Rex, etc.

¿Qué comidas les gustan más?

Ray: El asado, por unanimidad. No dejamos la paella, las pastas, y la pizza al lado. Tenemos amigos que se dedican a cocinar. En mi caso, uno de mis mejores amigos, muy seguido, nos sorprende gratamente con algún experimento culinario.

¿Toman?

Ray: Cristian no toma alcohol; Eze y María, en raras ocasiones. A mí me gusta el Fernet y, de las cervezas, la Quilmes está bien; pero preferiría una Guinness Draft si hay que pedir, ron y licores no son mi fuerte, pero si hay alguna nueva y exótica variedad que descubrir estoy abierto a degustarla y compartirla con ustedes cuando me llegue la invitación.


COMMENTS:
Aqu-aguante eoy-11/1/2007 204023
soymuyalien--5/3/2007 73717
MAXY--1/19/2006 12917
MAXY--1/19/2006 12916
Lai--1/10/2006 12832
alex-alito-11/29/2005 12396
alex-alito-11/29/2005 12395
flema-flema-11/23/2005 12360
VICENTE--11/18/2005 12314
Otroyoiana--10/25/2005 12027
1 2 3 4
Name:
Email:
Subject:



Copyright © 2007 Mannonnetwork.com.
Derechos Reservados.
Prohibido su uso sin el debido consentimiento del autor.
Contacto a Mannonnetwork.com.
<< JUL, 2008 >>
d l m m j v s
29 30 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31 1 2